jueves, 14 de abril de 2016

Entrevista a ARON BURTON


En noviembre de 2009, el cantante y bajista Aron Burton, hizo una gira por España con los Reyes del K. O. que incluía a Javier Vacas, Carlos Dalelane, y el infatigable y gran pianista de blues Chris Rannenberg. Actuaron en Palma de Mallorca, Valencia, Madrid, Durango, Vitoria y Getafe. Una noche en La Coquette, gracias a Marcos Coll y Adrián Costa, pude hacerle una entrevista a esta leyenda del blues.
Hoy, miércoles 13 de abril de 2016, me acabo de enterar de su fallecimiento, desconociendo los detalles del mismo.
Dejo la entrevista tal cual fue publicada en La Taberna del Blues. Descanse en paz, Aron Burton


Más de 50 años en la carretera lleva Aron Burton, uno de los bajistas de blues más experimentados y solicitados del circuito. Ha sido un privilegio y una suerte que los Reyes del KO lo trajeran de gira por España el pasado mes de noviembre desde su sede en Berlín, y gracias a ellos, aprovechando su estancia en Madrid, tuvimos la oportunidad de hacerle una entrevista en La Coquette, en la que nos dio a conocer, además, su faceta más reivindicativa.

Aron Burton nació el 15 de junio de 1938 en Senatobia, Mississippi, a unos 60 kilómetros de Memphis.  “Bueno, Senatobia era un pueblo pequeño en la época de mi bisabuelo. En realidad era una plantación con esclavos. Mi bisabuelo se casó con la hija del jefe, que era medio blanca. Eso era al principio, ahora hay tiendas de todo tipo, de alimentación, de herramientas...Hubo también una estación de tren....Pero por entonces no era más que un pueblo, y la gente iba los fines de semana a divertirse con sus carros de mulas, no había coches. Había un sitio pequeño en el pueblo que no estaba prohibido para los negros. La gente iba allí a comer hamburguesas, pescado frito y cosas así, traían sus guitarras y se ponían a tocar blues. El club estaba como haciendo esquina, y los blancos venían de otros sitios a escuchar, pero nosotros no podíamos doblar la esquina para ir a los suyos.”En Senatobia asistía los domingos a la iglesia con su familia donde cantaban gospel. Siendo todavía un chaval, y con un primo suyo, montaron un grupo de gospel que se llamaba The Victory Travelers. En 1955 se fue a vivir a Chicago y entró en contacto con el blues. Residía en el West Side y por allí casi siempre podías ver a Otis Rush, Magic Sam o Freddie King. “Al principio yo sólo cantaba, porque venía del gospel. Estaba en la banda de Freddie King, en la que eran todos muy buenos, excepto el bajista, que no tocaba gran cosa. Yo tocaba un poco la guitarra, pero sabía cuándo un bajista no estaba tocando bien o no pillaba los cambios. Total, que a los seis meses Freddie fue a una tienda de música, compró un bajo y me lo dio, diciéndome “vete a casa y apréndete los cambios”. Yo le dije que lo que quería era cantar, pero él me respondió que lo que él quería era que tocara el bajo. Así que empecé a tocar el bajo además de cantar porque no teníamos un bajista decente. Pero yo lo que soy es cantante. Me gusta tocar el bajo, pero me encanta cantar.”


Podíamos presuponer que recibió la influencia de alguno de los primitivos bajistas que empezaron a desarrollar su destreza en las primeras bandas eléctricas de blues, como pudo haber sido el caso de Dave Myers, sin embargo Aron Burton nos cuenta algo muy diferente. “No, la verdad es que no. Incluso a día de hoy me sigo fijando en los cantantes, pero para el bajo no, yo lo toco a mi manera. Y no hay nadie que lo toque como yo. Eso puede ser bueno o puede ser malo, pero no, no tengo un bajista

favorito. De jazz sí, Ray Brown, pero no toca blues, es un bajista de jazz. En fin, que yo toco tal como lo siento, a mi manera, no tengo ídolos.”Junior Wells y Fenton Robinson fueron de los primeros en contar con Aron Burton para que los acompañara en sus bandas y comenzó a participar en grabaciones para Wild Child Butler, John Littlejohn, Eddy Clearwater y Carey Bell. Es obligado que le preguntemos cómo entró en contacto con Albert Collins. Aron Burton tenía en 1978 una magnífica banda en la que se encontraban su hermano Larry a la guitarra y Casey Jones a la batería. Después de ver una de sus actuaciones en el Kingston Mines, los contrató para la grabación de su álbum “Ice Pickin’”. “Albert vino desde California a Chicago buscando músicos que le gustaran, pero no porque tocaran como él, sino que buscaba algo nuevo. Nos vió a nosotros y pensó que es lo que estaba buscando, así que quiso que hiciéramos algo juntos. Bruce Iglauer [de Alligator] le decía que había que ensayar, pero él respondió “¡No! Yo no quiero ensayar, yo quiero una banda que suene justo así, y con eso me vale, yo los haré tocar”. Nos decía que quería tocar tal canción, a mí me pedía que metiera un bajo rompedor, a Casey otra cosa...nos contaba un poco lo que quería, nosotros tocábamos y él decía “’¡Hey, eso es!”...Y así hicimos una grabación completa. [Aron tararea un poco] “¡Sí, eso es lo que quiero!” Para mí fue genial poder crear algo que le gustara tanto a Albert. Yo toqué a mi manera, como siempre, pero para mí es la mejor grabación que he hecho nunca con el bajo.”
A raíz de este disco Aron se convirtió en músico de sesión para Alligator colaborando en discos de Fenton Robinson, A. C. Reed y James Cotton, aunque ya nos empieza a ir dejando clara su idea sobre el negocio musical entre las discográficas y los músicos. “Mira, todo aquello salió directamente de mi cabeza. El sonido que oyes, Lonnie Brooks, Koko Taylor y demás es Alligator, pero en realidad es Aron.”

Su primer viaje a Europa le lleva a realizar la primera grabación a su nombre, el disco “Usual Dangerous Guy” con Champion Jack Dupree y la Blues Band del guitarrista danés Kenn Lending, habitual soporte de Dupree en Europa. “Jack y yo tocamos juntos en Montreux, con Larry y Casey, y Jack dijo que cuando pudiera pasarme por Dinamarca haríamos un CD juntos, que haría las sesiones gratis incluso. Así que lo montamos tal cual en un estudio, fumando, bebiendo, y él decía “Toquemos otra, Aron, haz algo en plan Muddy Waters”. Todo muy relajado, muy sencillo, y así hicimos ese disco. A la gente le gustó mucho, y preguntaban “¿Quién ha hecho esto?” Todos lo hicimos, simplemente tocamos y salió el álbum, fue cosa de todos. Cuando conocimos a Jack Dupree, allí en Suiza, venía a vernos cada noche y paraba el show y se ponía al piano con nosotros. Fue una historia de amor, por así decirlo...Cada vez que podía se apuntaba a tocar, respetaba mucho a los músicos jóvenes.”

Quiero saber exactamente como ese disco fue publicado por el sello Avaron Records, propiedad de Aron. “Amy O’Neal, de Living Blues Magazine y Rooster Records, se cabreó mucho cuando le tangaron en la discográfica a John Littlejohn, y le dijo que debería mandarlos a paseo y crear su propio sello. Le dijo “Mira, te daré un sello. Tráemelo, y te lo saco con Rooster”. Porque por entonces, en los 70, no veíamos un duro de las sesiones que hacíamos, y fue Amy O’Neal la que consiguió cambiar esto. En 1982 Chris [Christian Rannenberg, que asistió como espectador a la entrevista] vino a Chicago, y queríamos juntarnos para hacer nuestra música, yo, Chris, mi cuñado John Littlejohn. Hablamos con Amy y yo le dije que qué quería que hiciéramos, y ella dice [riéndose, pone voz de chica] “Coño, no sé...Tocad vuestra mierda”. Yo no puedo atribuirme ningún mérito, yo no inventé nada. Simplemente nos pusimos a tocar como tocábamos siempre, no había un plan. Nos juntamos esa noche y cada uno hizo lo que tenía que hacer. La música sale de aquí, de aquí y de aquí [se señala el pecho, la cabeza], yo no puedo llevarme el mérito de nada.”

Resulta casi obligado preguntar a un bajista que con cual batería se ha sentido más cómodo, más identificado. “Bueno, yo diría que Robert Covington, porque cantaba blues como nosotros, y lo aplicaba a la batería. La gente escucha su disco y no saben si el que canta es él o yo, porque los dos tenemos voces de barítono.”

De regreso a EEUU colaboró en el disco “Live In Chicago” de Big Jack Johnson y “Delta Bluesman” de Honeyboy Edwards, ambos para Earwig. Con este sello grabaría a su nombre el álbum “Aron Burton Live” y para Delmark “Good Blues To You”. Sin embargo decidió irse a vivir a Europa. “Bueno, aquí se me aprecia un montón, y Chris me trajo. Cuando él estaba por allí no podíamos tocar mucho juntos a nuestra onda porque siempre teníamos que tocar para alguien, y me fui a Alemania un tiempo porque tenía buen rollo con él y musicalmente quería que hiciéramos algo juntos. Es como ahora, cuando vengo a España, vengo porque ellos [Marcos y Adrián] me traen, es siempre igual cuando vengo a Europa. A la gente aquí les gusta de verdad la música, no hay mierdas de blancos o negros, realmente lo aprecian.”A mi me sorprende, y a estas alturas no debería, que Aron Burton con la gran banda que tenía incluyendo a su hermano Larry, un muy buen guitarrista, no hubiera grabado más discos. “Yo quería grabar para una compañía a nivel nacional, pero me estafaron. Y lo mismo pasó con Delmark. Yo tenía mi propio sello, pero quería estar en compañías de más renombre como Alligator o Delmark. Y me equivoqué. Ellos cogen tu música y no te dan un duro. Lo de los músicos negros en Estados Unidos es como en los viejos tiempos en Mississippi: trabajas para el hombre blanco, ellos se llevan millones y tú no ves nada. Ponen su nombre en tus discos, no es la música de Aron, es música de Delmark. ¡Pero no lo es, es mía! Pero bueno, así son las cosas en América”.
Reconozco que me dejó un poco de piedra esta afirmación y le respondí, ¿Todavía hoy? Y Aron aseveró “¡Sí! Todavía lo hacen. Ganan un montón de dinero con los artistas negros mientras éstos no salen de pobres y hay que andar haciendo conciertos benéficos para pagarles los entierros” No le falta razón, está a la orden del día.

El último disco de Aron, “Cologne Sessions” para Schubert Records no recibió muy buenas críticas, y sincero fue Aron. “Bueno, es el peor disco que he grabado. Hice este disco por mi hermano, por Chris y por Tommie Harris, [el batería]. Lo hice por ellos, y ellos lo hicieron por mí, pero todos sabíamos que no eran nuestras mejores interpretaciones, porque el productor no sabía muy bien lo que estaba bien y lo que estaba mal, no sabía nada de música. Pero bueno, yo estaba haciendo festivales y tal y me venía bien tener algo que vender. No es un buen CD. Soy yo y estamos todos nosotros, pero no es lo mejor nuestro.”Sigue considerando que su mejor disco es el primero grabado en Europa. “Mi mejor CD es “Usual Dangerous Guy”. Es mío, mi idea, cuando me decía Jack “Canta algo en plan Muddy Waters”, y entonces me puse a escribir canciones, y las escribí todas. Escribí para mi mujer, como Been Down, o Wayward Blues Boy sobre irme de Chicago para tocar por todo el mundo, o como la que tocamos en la radio esta noche, que como no tenía mujer, la gente me decía “Aron, necesitas una mujer, casarte...”, y escribí Live Like a Beggar...Pero yo no escribo como tal, llego al estudio y me van saliendo, nunca me paro a escribirlas. No tengo un libro con canciones, sólo tengo bocetos, borradores, ya sabes...”

El otro disco de Earwig, “Past, Present & Future”, es una recopilación que recoge bastantes canciones de “Usual Dangerous Guy”. “¿Ves? Ésa es la historia. Eso es lo que hacen, cambian los nombres, Earwig Music quita mi nombre y pone Earwig Music, pero era mío. Después de 25 años, vengo a Alemania, voy a GEMA [la SGAE alemana] y les digo “¿Cómo consigo mis canciones?”. Y lo que me dicen es que me registre con ellos, y entonces grabe. Así nadie podrá volver a robarme las canciones, a menos que firmen un contrato conmigo. Así que tengo que recuperar mis canciones, pero aún no las hemos regrabado.”

Proyectos inmediatos. "Lo estás viendo [risas]. Este es mi proyecto, lo que estamos haciendo ahora. Para eso estoy aquí, para hacerlo una vez más. Vuelvo a Europa para continuar como la primera vez. Pero esta vez lo que hagamos nos pertenecerá a nosotros, no a una discográfica. Nunca más. esta es nuestra música, no la de una compañía discográfica.
¡Yo soy la compañía discográfica! Además este será mi último trabajo, porque pienso seguir tocando hasta los cien, pero éste será el último en el que yo esté a cargo de la cosa musical. Y me alegro de poder hacerlo con ellos, con gente joven, porque así pueden aprender de mis errores y no hacer lo que yo hice, grabar con compañías que no te dan nada. Esta vez ellos serán los propietarios de lo que hagan, la música nos pertenecerá.” Un alegato que me recuerda a los que hacía Willie Dixon.

Le damos las gracias por habernos dedicado su tiempo para hacer esta entrevista. “Es un placer. Quiero que cojas todo lo que he dicho y tú, que lo vas a escribir, hazlo bien y ordenado para que la gente se entere. Lo que estoy haciendo esta vez es lo mismo que he hecho siempre, pero ahora con ellos es blues español. Chris y yo somos tíos de la escuela de Chicago, y aunque estemos aquí en España o en otras partes donde hemos tocado, al final todo viene de Chicago. Ellos [Marcos y Adrián]  vinieron a Chicago hace tres meses y realmente se metieron en el ambiente, le pillaron el punto. Y ahora es lo mismo conmigo, tengo la oportunidad de hacer Chicago aquí en España, porque el blues suena aquí a Chicago, porque ellos tocan Chicago blues igual que lo tocamos nosotros en el propio Chicago. Mejor incluso en algunos aspectos.”

En España todo el mundo sabe eso de ellos, le respondo. “Pues haz que se sepa más [risas]. Pero bueno, yo te agradezco a ti también esta oportunidad, porque lo que te cuento es exactamente lo que está pasando ahora mismo, esto es lo que estamos haciendo...Ven a vernos y entenderás todo esto que vas a escribir.”

Daba la impresión de haber acabado, Marcos que nos había servido de traductor se había alejado pero siempre me queda alguna pregunta de última hora, quería saber más sobre su hermano Larry. Recordé un disco de Sam Lay llamado “Rush Hour Blues” en el que hace un trabajo sencillamente maravilloso, tocando guitarra para la banda. Adrián que seguía la conversación fue el traductor a partir de ese momento. “Es el mejor guitarrista de blues. Todos los que fueron mejores que él están ya muertos. Él es el último que queda, el último. Y no es que lo diga yo que es el mejor, es que todos lo dicen, los músicos, todos...Pero a él le da igual toda esa mierda. Él escribió para mí “Stuck in Chicago”, en la que habla de cómo se siente sobre todo eso, y me dijo “Cántala por mí, Aron”, porque estaba tan harto que no quería ni hablar del tema. Igual para el año que viene podemos arreglarlo para traerlo por aquí”.


La lista de músicos con los que ha tocado y / o grabado es impresionante. Los pocos discos a su nombre son casi desconocidos, es una figura a las que se les suele denominar “músicos oscuros”, no despectivamente sino que ese apelativo encierra cierto halo de reconocimiento. “Ha tocado en tantos discos a lo largo de su vida, desde que tenía diecisiete o dieciocho años...Ha tocado con Low Rawls, ha tocado en películas, ya sabes...Es un experto en el estudio. Es el mejor, y cualquier músico que toque por ahí te dirá que mi hermano Larry lo es. Tú tocas cualquier cosa, él escucha y te saca una rítmica perfecta. Él te escucha y te hace sonar bien a ti, no es nada egoísta, no toca para él, toca para ti, que es lo que intento hacer yo también”.

Ahora sí que la entrevista se acabó. Llegó Peaches Staten que actuaba esa noche en La Coquette con Quique Gómez, Fred PG, Héctor Rojo y Coque Santos. Los dos se saludaron efusivamente, se conocen de Chicago.

Quiero agradecer a Marcos Coll la traducción simultánea, con la tremenda dificultad que ello conlleva, y a Adrián Costa su ayuda en la parte final. Sin ellos no hubiera sido posible la entrevista. Las fotos de Burton han sido también gentileza de los Reyes del KO.

Igualmente agradezco a David García que, con más tranquilidad y escuchando la entrevista grabada, me ayudó a recomponer y puntualizar ciertos flecos que habían quedado sueltos, además de transcribírmela de nuevo por completo.

miércoles, 7 de octubre de 2015

SKIP JAMES - I'd Rather Be The Devil


 



Un día de invierno de 1931, probablemente en el mes de febrero, un negro de pequeña estatura con tipo de trabajador fornido y unas facciones que destacaban principalmente por sus ojos azules, subió al tren en la estación de Jackson, Mississippi. No llevaba equipaje salvo una guitarra de 65 dólares que le había dado el dueño de una tienda de discos local. En su bolsillo, trece dólares donados igualmente por el mismo comerciante. Desconocía por completo cuánto le iban a pagar ni cuántas canciones le iban a permitir grabar. Este comerciante, que se llamaba H. C. Speir y llevaba trabajando como cazatalentos para las compañías discográficas desde 1927, le había organizado una sesión de grabación para Paramount, en Grafton, Wisconsin. Le había entregado el billete de tren advirtiéndole que quien le estaría esperando a su llegada sería Art Laibly, el director de grabación. Así sucedió cuando arribó a la estación de Milwaukee, a unos 30 kilómetros de Grafton, donde Laibly dejó al músico en un pequeño hotel para que pudiera descansar antes de la sesión que se llevaría a cabo a mediodía. Al llegar a la fábrica donde iba a  tener lugar la grabación Laibly le preguntó si prefería una cantidad fija por grabar durante los dos próximos años o los royalties que generaran las ventas de los discos a lo largo del tiempo. Pensando que sus discos se iban a vender bien, el músico aceptó la segunda alternativa. Luego le inquirió si prefería empezar con piano o con guitarra. El artista le respondió lacónico que le era indiferente. Laibly sugirió empezar con guitarra. Cuando terminaba cada canción, le pedían el nombre de la misma. La primera fue “Devil Got My Woman”. Cuando interpretó “Hard Times Killing Floor” al manager le sorprendió que el músico se hubiera dado cuenta de los efectos de la Depresión. Al finalizar la tarde habían completado 12 canciones dejando para el día siguiente las de piano. “¿Por qué te llaman Skip?” le preguntó. “Nunca paro demasiado tiempo en el  mismo sitio” replicó el bluesman que se apellidaba James y de nombre Nehemiah Curtis. Laibly, sin darse cuenta, le acortó su apodo que era “Skippy” ¿Por qué no pruebas a componer una canción que tenga como tema una pistola? James pensó unos pocos minutos y entonces recitó de un tirón, improvisando:

“If I send for my baby, and she don’t come
All the doctors in Wisconsin, sure won’t help her none.
And if she gets unruly, and gets so she won’t “do”
I’ll take my 22-20, I’ll cut her half in two”



Tras la sesión de piano, Laibly le informó de que había grabado más material que ningún otro artista anterior para su compañía. “Skip” James abandonó Grafton esa misma tarde con 8 dólares que le había entregado Laibly para sus gastos y la firme promesa de que le enviaría por correo el dinero en cuanto empezaran a publicarse los discos. Sus planes más inmediatos eran regresar a Jackson para asistir a un “house party”. Como todavía quedaban unos días para el fin de semana, se apeó del tren en Memphis y encaminó sus pasos a un barrelhouse de la calle North Nichols, el barrio chino de los negros de la ciudad. Su idea era decir al dueño que era músico, tocar y sacar algún dinero fácil. A la mitad de la actuación estalló una reyerta. Cuando escuchó el sonido de un disparo dejó de tocar y se largó del local.


A mediados de los años 40 de un ya acabado siglo XX, diversos coleccionistas de jazz, en su afanosa búsqueda de discos de grabaciones de los años 30, encontraron alguna impresión en pizarra de un tal “Skip” James, al que consideraron un primitivo pianista de jazz. No le prestaron mucha más atención. Sin embargo, su rareza y el misterio que le rodeaba eran valores añadidos a su encanto. Un coleccionista en posesión de alguna de las piezas grabadas de este artista tenía en propiedad algo exclusivo, tanto por el personaje, alguien anónimo de quien no había rastros, como por su música estremecedora y su exuberante, en ocasiones, falsete, algo completamente distinto a las grabaciones de Tommy Johnson, Son House o incluso las de Bessie Smith con bandas de jazz que no tenía ninguna conexión con lo anterior. En 1943, John Steiner, coleccionista de discos de jazz, fundó un sello discográfico con su amigo Hugh Davis con el propósito de ofrecer al público de coleccionistas blanco copias de discos de 78. Uno de estos discos adquiridos fue “Little Cow and Calf Is Gonna Die Blues” uno de los temas en que James tocaba el piano. El sello llevaba la leyenda Fine Jazz Documents. Ante el gran desconocimiento que tenían de esta música sus coleccionistas, decidieron definirla como “country blues” y a sus intérpretes como “country bluesmen”. Ya que habían descubierto un nuevo género, el siguiente paso fue darlo a conocer al público, reeditando en colecciones las grabaciones de estos músicos oscuros. Así ocurrió a partir de los años 50. Parece ser que el término “country blues” provino de un disco de Big Bill Broonzy publicado por Folkways en 1957 y que se titulaba “Big Bill Broonzy Sings Country Blues”, disco que por otro lado no tenía nada de temas rurales, y con unas notas detalladas redactadas por un escritor de jazz e ilustrador de cuentos para niños llamado Charles Edward Smith.

Gayle Dean Wardlow era un joven tejano, criado en Meridian, Mississippi, donde obtuvo un título parecido al de bachiller. Este chico había sido un gran aficionado al country & western, sin embargo gracias a la facilidad que había para encontrar antiguas grabaciones de blues en Mississippi se convirtió muy pronto en coleccionista y fanático de esta música. De ese modo empezó a indagar por los vecindarios donde habitaba la población negra (no olvidemos la segregación racial tan horrorosa en la época) aunque poco pudo sacar en claro cuando sacaba la lista de nombres que llevaba y preguntaba, entre otros, por “Skip” James a viejos negros en cuyas casas ya ni existían fonógrafos, y si disponían de algún disco, la mayoría de las veces se encontraba en unas condiciones de audición lamentables. La única información útil es la que figuraba en la reedición de algún álbum: Skip James….. No hay detalles. Se dice que provenía de Louisiana. Buen dominio de la guitarra y el piano. Paradero actual desconocido. La presunción de que era de Lousiana provenía de la letra de su canción “If You Haven’t Any Hay, Get On Down The Road” y que decía así:

“I’m goin’ I’m goin’
Comin’ here no more
If I go to Louisiana mama Lord They’ll
They’ll hang me sure”

“Me voy,

no volveré aquí más,
si regreso a Lousiana
seguro que me colgarán”




Estos coleccionistas de discos en ocasiones conseguían hablar con algún viejo músico quien, la mayoría de las veces, contaba unas mentiras increíbles. Tal fue el caso Ishman Bracey a quien Wardlow localizó en el otoño de 1963. Generalmente sus historias eran para impresionar, como cuando aseguraba haber sido socio de Blind Lemon Jefferson. Un vago recuerdo conservaba de un músico que había visto en Jackson décadas atrás, que podía ser James y que tenía un estilo un tanto extraño cuando tocaba la guitarra. Otro músico de quien los coleccionistas habían aprendido a desconfiar era de Big Joe Williams quien residía en Chicago desde mediados de los años 50 y que pasaba la mayoría de las noches en el sótano de una tienda de discos local llamada Jazz Records Mart y que regentaba Bob Koester, actual presidente de Delmark Records. Koester ni siquiera llegó a creerse en un primer momento que aún viviera Sleepy John Estes en Brownsville, Tennessee, tal era la cantidad de historias sorprendentes relatadas por Williams sobre sí mismo y sobre los músicos que conocía. De “Skip” James aseguraba que había sido asesinado en Mississippi. Pero, ¿quién había sido “Skip” James?

En enero de 1964 la suerte sonrió a Wardlow. Supo de un cantante de blues de Chicago, llamado Johnnie Temple, que había regresado a Jackson para ver a sus parientes. Este músico de 55 años conservaba muchos recuerdos de antiguos cantantes de blues de Mississippi. Cuando le preguntó si había oído hablar de “Skip” James, Temple respondió “Claro que sí, aprendí de él a tocar la guitarra. James era de Bentonia, Mississippi”. Era la primera vez que Wardlow escuchaba hablar de Bentonia, una pequeña plantación a medio camino entre Jackson y Yazoo City. Hasta allí dirigió sus pasos el investigador y en pocos minutos había recogido varios retazos de información referida a James: que se llamaba “Nemia”, era de estatura baja, había aprendido la guitarra de un músico local llamado Henry Stuckey, “Cypress Grove” se refería a un lago al que de niño iba a nadar y pescar, en cierta ocasión había tenido una crisis nerviosa a causa de una mujer que le abandonó por otro, mujer reflejada en “Devil Got My Woman”, después de la sesión de grabación en Grafton se había ido a Texas, era un  jugador y un bebedor, a finales de los 40 había regresado desde Alabama acompañado de una mala mujer aunque ya no bebía y desde hacía 10 años nadie le había vuelto a ver. Lincoln Polk, un primo suyo, le relató que a principios de los años 50 James lo había estafado y huído, lo más seguro, a Tunica, al norte del Delta. La última vez que Temple lo había visto fue en West Memphis, Arkansas, en 1960 o 1961. James le había invitado a unos tragos en una taberna y le había dicho que iba a regentar un night club. Wardlow fue a Tunica y en una calle conoció a un jugador apodado “Hard Face” que aseguraba haber conocido a alguien como “Skip” que tocaba el piano y la guitarra y a quien todos conocían como “Curly” (probablemente una deformación de su segundo nombre Curtis) y que era el propietario de un garito, el Tip Top o Tin Roof Cafe en West Memphis. En 1961 lo habían arrestado por contrabando de licor y había escapado estando en libertad bajo fianza. De nuevo su pista se perdía.



Además de los investigadores como Wardlow, había otro tipo de gente que también buscaba a los bluesmen aunque con otros propósitos más mercantiles, un redescubrimiento que fuera vendible. Un grupo de estos personajes salió por esas fechas de California con destino al sur. El trío lo formaban John Fahey, Bill Barth y Henry Vestine. A K. C. Douglas, un nativo de Jackson, Fahey lo había entrevistado en Oakland, California, y en su viaje a Mississippi fueron a buscar al segundo músico más popular de Jackson que quizás aún estuviera vivo. Era Ishman Bracey el cual, a las preguntas sobre el paradero de “Skip” James, lo único que hizo fue repetir como un loro todo lo que le había transmitido Wardlow en las anteriores entrevistas. Los tres “cazadores” de bluesmen llegaron a Bentonia y consiguieron hablar con la tía carnal de James, Martha Polk, y su marido, algo que no había conseguido el tejano que jamás pensó que los familiares le iban a ocultar información. Las consiguientes explicaciones les llevaron a Dundee, cercano a Tunica, Era el mes de junio de 1964. Tras muchas preguntas y tiras y aflojas en la barbería del pueblo, dieron con el paradero, en el porche de una cabaña, de una señora llamada Mabel, quien al principio se hizo la remolona tomándolos por inspectores de hacienda. Era Mabel James, la actual mujer de “Skippy”, que les condujo al hospital del condado de Tunica donde estaba ingresado Nehemiah Curtis James desde el mes de enero a causa de un tumor. La búsqueda del oscuro trotamundos y anhelado músico de blues había concluido. Por otro lado, cuando Mabel se enteró que a su marido le habían seguido procurando whiskey en el hospital, inmediatamente lo llevó a su hogar. Llevaba 7 años alejado del blues y hacía 33 que no grababa.

El boom del folk blues en esos años con el festival de Newport como referente sirvió para dar a conocer redescubrimientos como el de Son House, “Skip” James e incluso el de “Mississippi” John Hurt un año antes. El mes de julio de 1964 recibió, entre otros, actuaciones de Son House, Elizabeth Cotten, Robert Pete Williams, Fred McDowell, Sleepy John Estes, John Hurt y “Skip” James. Un joven estudiante de 18 años, un fan de esta música, y que había pasado más tiempo escuchando a Charley Patton que estudiando, fue testigo desde el segundo día del festival, de la actuación de todos estos enormes bluesmen. El joven era Stephen Calt, autor del libro “I’d Rather Be The Devil” (Chicago Review Press 1994), una biografía sobre “Skip” James y algunas cosas más sobre la historia del blues. Parte del libro está basado en conversaciones entre Calt y James, recogidas en cinta entre 1964 y 1969. Y gracias a esta obra podemos conocer determinados aspectos de la vida de “Skippy”, un tanto distintos de lo idílico del bluesman redescubierto en los años 60 y que se había redimido abandonado el blues por la iglesia.

Había sido un personaje diferente al resto de los músicos de la época y desde el principio, ya que era hijo único, cuando lo habitual entre las familias que trabajaban en las plantaciones era tener bastante descendencia. Su madre trabajaba como cocinera y cuidando a los niños del dueño de la plantación Woodbine, a unos 2 kilómetros de Bentonia dando a luz a Nehemiah el 21 de junio de 1902 en un hospital para personas de color de Yazoo City, a 22 kilómetros de Bentonia. Su padre era un contrabandista de licor y guitarrista que tuvo que escapar de la justicia cuando “Skippy” tenía 5 años. Éste se las daba de ser una enciclopedia andante y empleaba un vocabulario pretencioso cuando la ocasión se lo permitía. Aprendió a tocar la guitarra de la mano de Henry Stuckey, solo 5 años mayor que él, y empezó a practicar con un órgano que tenía su tía Martha. En las entrevistas realizadas por Stephen Calt, al final llegó a confesar que se había hecho músico de blues a nivel profesional porque quería ser proxeneta. En su entorno cercano, ser un cantante de blues era un ritual, prácticamente una iniciación a proxeneta. De sí mismo decía en muchas ocasiones que había sido un cabrón de primera, más salvaje que un conejo macho. Con 13 o 14 años se escapó de casa y pasó un año en la carretera por los estados de Florida y Georgia. Nunca contó que había hecho en ese período pero está claro que no pudo haberse sostenido con un trabajo honrado. Fue a raíz de esa oscura etapa que adquirió la costumbre de ir siempre provisto de un arma, cuchillo o pistola, que exhibía por Bentonia a su regreso, a pesar de las repetidas enseñanzas de su madre del precepto bíblico “bienaventurados los mansos”. Más tarde, Calt comprendió que la letra de “If You Haven’t Any Hay, Get On Down The Road” era autobiográfica, referida a un sangriento suceso que le ocurrió a James en Louisiana aunque éste en algún otro pasaje de sus conversaciones llegaría a asegurar que era el único estado sureño que nunca había pisado. En 1923 había llegado a ser bastante competente como jugador y como pianista para atraer hacia sí a las mujeres de la calle.

El aspecto más curioso en el desarrollo musical de James en los años 20 era su determinación en convertirse en un pianista de primera categoría. Aunque había muchos músicos que tocaban guitara y piano, como Blind Blake, Peetie Wheatstraw, Henry Townsend o Lonnie Johnson, generalmente acababan especializándose en uno, no así “Skippy”, que en el reino del blues fue la única figura en adquirir una notable habilidad en ambos. En 1927 conoció a Little Brother Montgomery en Yazoo City y acostumbraron a tocar juntos en Jackson. Parece que su tema “22-20 Blues” estaba basado en el “Vicksburg Blues” de Montgomery, una pieza que era un standard entre los pianistas.

En 1928 o 1929 residió en Dallas con su mujer Oscella y allí probablemente escuchó la canción pop “So Tired” que convertiría en uno de sus más grandes temas a la guitarra, “I’m So Glad” con su estilo tan propio que a ninguno de los entrevistadores tras su redescubrimiento se le ocurrió rastrear su origen. Fue en Texas donde Oscella lo abandonó por un amigo y aunque muchos vecinos de Bentonia aseguraron que la letra de “Devil Got My Woman” estaba dedicada a ella, James aseguró que ya la tocaba antes de haberse casado. Sin embargo, la mujer de “Cherry Ball Blues” sí dijo que era su ex. En cuanto a “Cypress Grove” a pesar de lo que hubieran contado sus vecinos, lo más probable es que se refiriera a la tumba. Esta asociación de ideas había sido recogida por Blind Lemon Jefferson en “See That My Grave Is Kept Clean” en el verso:

My heart stopped beatin’ and my hands got cold
It ain’t no more for you but the cypress grove




Cuando tocaba para los estudiantes en los años 60, a veces se llenaba de moralina y la canción “Special Rider Blues” la decoraba cantando “I ain’t got no special lover here”…. ya que Rider significaba follador en la terminología del blues aunque no en el lenguaje coloquial de los negros.
En sus últimos años aseguraba haber grabado 26 temas en la sesión de Grafton aunque solo fueron publicados 18. Hay serias dudas al respecto aunque afirmaba haber realizado un “I’m So Glad Part Two” cantando un solo verso y el resto un instrumental de guitarra y kazoo o una versión al piano de “Backwater Blues” de Bessie Smith. Lo que sí es cierto es que a finales de los años 20 ya interpretaba una versión de “Crow Jane” y de “Catfish Blues”, canciones que serían publicadas a raíz de su redescubrimiento. A finales de 1931 James recordaba haber recibido la visita de otro directivo de Paramount, un tal Henry Stephany que había reemplazado a Liably. En esta ocasión “Skip” tenía planeado grabar con su primo de 16 años Willie Mae Polk quien era su asociado en ese período haciéndole duetos vocales. “Cantaba como un sinsonte”.  A pesar de haber firmado un contrato, su tía Martha impidió que hicieran esa nueva sesión, grabación que de haberse realizado hubiera sido incluso de más rareza que la primera.

Una noche de finales de ese año 1931, un coche llegó a Bentonia conducido por el Reverendo E. D. James, pastor y ministro de la iglesia metodista. Era Eddie James, el padre fugitivo de Nehemiah y fue a alojarse a casa de su hermana Martha. Se enteró que su hijo se había convertido en un reputado cantante de blues y fue a hablar con él aconsejándole que volviera a la iglesia. James a veces interpretaba espirituales al piano en la iglesia baptista local pero lo hacía por dinero no porque sintiera ninguna llamada religiosa. Le propuso que le acompañara a Dallas y que ingresara en el seminario que había fundado. “Me lo pensaré” replicó “Skip”. Al cabo de unas semanas fue cuando decidió que dejaría el blues e iría en busca de su padre, necesitaba la figura paterna y un protector. Hacia 1933 se encaminó a Dallas y empezó a devorar la Biblia, sobre todo el viejo testamento, pero no era una persona con arraigo religioso. Lo que le hizo permanecer en la congregación fue que así abandonaba la bebida, consumir alcohol estaba visto como el mayor pecado capital. Sin embargo no ha quedado nada claro si la tenacidad de James perduró a lo largo del tiempo, es un punto muy discutible y probablemente imaginario. Lo que sí queda claro es que su conversión no afectó para nada a su faceta musical. Al menos entre 1933 y 1935 compaginaba su labor en la congregación de Dallas con el trabajo en una sala de billar en Fort Worth y Dallas. A veces se escapaba en el coche del padre y se iba a tocar el piano a algún barrelhouse de la zona. También se sabe que fue mantenido por una prostituta llamada Willie. Siempre fue un solitario y un individualista.

En los años 50 estuvo tocando música en Memphis a la par que trabajaba en operaciones de contrabando de licor. En West Memphis, si creemos a “Hard Face” habría tocado el piano en una banda de R&B a imitación de la Muddy Waters Blues Band. Es curioso que al poco de su redescubrimiento se consideraba a sí mismo como un rival de Otis Spann. Más tarde iría a residir a Tunica donde no tocaría música más que en una o dos ocasiones, realizando otro tipo de faenas. Su negocio más rentable fue la cría de gallos de pelea.


La actuación en 1964 en el festival de Newport sería recogida y publicado por Vanguard con el título “Devil Got My Woman”. Hay una anécdota que relata Stephen Calt en su libro y es que mientras se encontraba por las instalaciones al aire libre donde se celebraban los conciertos cada vez que alguien habría una lata de cerveza se giraba inmediatamente al escuchar el ruido pensando erróneamente que era el sonido de una pistola amartillándose. Un mini concierto de 9 minutos, una especie de taller, que ofreció el 25 de julio, según los asistentes fue el momento más emotivo e impresionante del festival. Podría haber firmado un suculento contrato con Vanguard, pero los ruines deseos de Fahey, uno de sus descubridores, no así Bill Barth que era uno de los jóvenes guitarristas blancos menos avariciosos y mejores personas que rodeaban a los artistas negros de blues,  hicieron que grabara para su pequeño sello Takoma, canciones que no verían la luz hasta 29 años más tarde y de la mano del sello Genes que había comprado sus derechos, CD titulado “She Lyin’”

En enero de 1965 hizo su debut en el popular “coffeehouse” Gaslite de Nueva York aunque los primeros 6 meses de su redescubrimiento el Ontario Place, otro “coffeehouse” de Washington D.C., fue casi su escenario habitual. Uno de los guitarristas que lo visitaba para aprender era un carpintero de 34 años llamado John Cephas. En 1983 Cephas grabó “Tribute To Skip James”. A la mayoría de los que brujuleaban a su alrededor, les importaba un pito su salud y solo buscaban su propio beneficio y el que firmara contratos leoninos. Lo cierto es que el tumor que tenía se estaba desarrollando con mayor virulencia y a principios del año 1965 ingresó en el hospital para ser castrado dándole el alta en el mes de abril.
Cuando Fahey desapareció de su vida apareció en escena Dick Spottswood. Desde que lo vió actuar en Newport consideró que James era como una propiedad particular suya y quería grabarle para su recién estrenado sello Melodeon Records. Las sesiones se realizaron el 28 de julio de 1965 y Spottswood le pagó 200 dólares. Aunque las críticas fueron buenas las grabaciones resultaron bastante mediocres. Tras 10 meses en el mercado se habían vendido 736 copias. Al año siguiente James recibió un contrato de Melodeon para que lo firmara. La fecha que figuraba era de 1965 y las condiciones era que los derechos y los masters de las grabaciones realizadas pertenecían en cuerpo y alma a Spottswood Music Company. Resumiendo, lo que recibiría por canción serían 12 dólares, menos aún que lo cobró en plena Depresión de sus sesiones con Paramount. El contrato no fue firmado porque, entre otras razones, tenía uno con Vanguard. Los estudios de esta compañía estaban localizados en Manhattan y el 10 y 11 de enero de 1966 grabaron a James saliendo un disco llamado “Skip James Today!” con poco éxito de ventas. En 1968 Peter Narváez contrató a “Skip” James para un concierto patrocinado por la Indiana University Folksong Club en Bloomington. Fue el 30 de marzo y la actuación fue publicada por Document en 2 CDs. Otro personaje curioso fue Dick Waterman, que aparece en la película de Win Wenders “The Soul Of A Man” en la que uno de los tres artistas retratados es “Skip” James. Waterman, un promotor y periodista, se quejaba siempre de James, entre otras cosas porque quería ser el único en tenerle controlado y además porque quería llevárselo a Vanguard. Como contrapartida, “Skip” estaba harto de Waterman.



En diciembre de 1966 saldría a la venta el primer disco del grupo británico Cream, “Fresh Cream”,  en el que figuraba una versión de “I’m So Glad” que Clapton hacía de la que había escuchado en la publicada por Vanguard, no la original de 1931. Por supuesto que se la acreditaron a James y éste recibió por royalties los beneficios mayores de toda su vida. Entre 6.000 y 10.000 dólares sin contar los royalties que generaron la versión incluída en el primer disco debut de Deep Purple. “Skip” James, prácticamente consumido por su enfermedad, le dijo a Stephen Calt sobre el “I’m So Glad” de Cream: “No vale nada, no tiene ritmo ni armonía. Es demasiado buena canción para estropearla” concluyendo a continuación: “Nadie la tocará como yo.”

“Skip” James fue quizás el único entre los músicos de blues en apreciar y usar, por tanto, de un modo intuitivo los contrastes del crescendo. Cuando cantaba subía al tope la voz en tenor y estallaba en falsetto al cantar los dos últimos versos. Tras su redescubrimiento había perdido mucho de esta habilidad. Su estilo de guitarra era complejo y hacía un fingerpicking con tres dedos. Solía tocar en Re menor abierto y no utilizaba slide. Este estilo se definió como el estilo de Bentonia que sería continuado por Jack Owens y actualmente por Jimmy “Duck” Holmes.

De las últimas palabras que dirigió a Stephen Calt desde su lecho de muerte, recordamos éstas: “Hay muchísimas cosas que nunca te he contado. Hay un montón de cosas que no sabes de mí. Te he estado alimentando con leche de recién nacido”. Su voz comenzó a desfallecer. “Solo estabas preparado para leche de recién nacido”. No desarrolló más esa conversación. En septiembre de 1968 después de ofrecer un concierto que tenía comprometido en el colegio universitario de Bethel, Pennsylvania, empezó a sentirse enfermo y comenzó a beber en exceso para aliviar los dolores. Lo llevaron al Hospital Universitario de Pennsylvania en donde le fue diagnosticado un cáncer incurable. No había nada que hacer y fué enviado su casa, falleciendo el 3 de octubre de 1969.

1.- En esos años, los fabricantes de muebles también manufacturaban fonógrafos y algunos de ellos funcionaban como compañías discográficas.

Sinsonte.- Una pequeña ave de América del Norte y que imita el canto de otros pájaros

Texto
basado en la obra de Stephen Calt "I'd rather Be The Devil" (1994)

Algunos vídeos

Cypress Grove Blues (1931)
https://youtu.be/RrTkvCiINn0

Devil Got My Woman (1931)  https://youtu.be/8njn9UbQwZs


22-20 (1931)
http://www.youtube.com/watch?v=obW2spw51qc&feature=related


jueves, 19 de julio de 2012

European Blues Challenge - III Edición


Convocada la III Edición del Concurso Europeo del Blues y que se celebrará en Toulouse, Francia, los días 8 y 9 de marzo de 2013.

En esta ocaión se tendrán en cuenta 2 categorías: - Solo/Dúo y Banda con premio para las dos opciones aunque cada país sólo pordrá participar en uno de los dos formatos.

Los candidatos españoles deberán cumplir los requisitos establecidos en las BASES DEL CONCURSO que se encuentran en este enlace. La información requerida se enviará al e-mail challenge@bluesbarcelona.org y como plazo máximo el 21 de octubre de 2012.

La información completa sobre el concurso está disponible en el siguiente blog


viernes, 20 de enero de 2012

Etta James 25 Enero 1938 - 20 Enero 2012

Se ha extinguido el poder de la voz de una reina de la música con raíces, la brillante energía de una mujer que nunca se rindió y que miró siempre a la vida de frente, en sus adversidades y en sus mejores momentos. Su legado musical son 37 álbumes, de los cuales 3 son en directo y 6 recopilaciones, además de casi 60 singles. A pulso se ganó el puesto entre las cantantes más importantes de soul-blues de la historia. En cualquiera de sus canciones quedará patente la dureza y agresividad de su personalidad musical, la fuerza de la intensidad emocional en su interpretación con una voz que hería e intentaba mitigar la cicatriz de las heridas en su alma.
Jamesetta Hawkins nació en Los Ángeles el 25 de enero de 1938. Cuando tenía 5 o 6 años empezó a cantar en el coro de la iglesia baptista de Saint Paul, donde recibió clases de canto de James Earle Hines, director del coro y una de las figuras más importantes de la naciente escena del gospel de postguerra. Como muchas chicas de su edad y de su época, su aspiración era emprender una carrera profesional en la música popular, eso fue tras escuchar los discos de Billie Holiday. Otra cantante a quien admiraba era a Sister Rosetta Tharpe, de quien grabaría sus propias versiones de dos piezas gospel “That’s All” y “Strange Things Happening”.
Con 14 años formó un trío con dos compañeras de colegio, las hermanas Abbye y Jean Mitchell y se harían llamar The Creolettes. En el otoño de 1954 se presentó su oportunidad. El show de Johnny Otis llegó a San Francisco y las tres amigas solicitaron a Otis que les hiciera una prueba. Johnny siempre estaba dispuesto a dar una oportunidad sobre todo a unas chicas jovencitas que aseguraban tener voz. Hicieron su propia versión de un tema de Hank Ballard, “Work With Me Annie”, que llamaron “Roll With Me Henry”. Tras la prueba Otis empezó a sentir el ruido de la caja registradora en sus oídos y las contrató. No ficharon de casualidad por el sello Peacock de Don “Deadric Malone” Robey porque a Otis le quedaban muy pocos días de contrato con el viejo pirata, mientras que a su vez trabajaba de cazatalentos para Federal y Modern, principalmente favoreciendo a los hermanos Bihari en detrimento del sello de Cincinnati. En contra del consejo de su madre y con las hermanas Mitchell a remolque, emprendió camino a Los Ángeles para realizar su primera grabación, primer escalón que la conduciría años después al Rock ‘n’ Roll Hall of Fame.
El 25 de noviembre de 1954 fue el día en que Etta James & The Peaches, y con el soporte de la banda de Otis, grabaron “Roll With Me Henry” y la balada “Hold Me, Squeeze Me” con la inapreciable ayuda del renombrado compositor Richard Berry. La canción de Henry, con una explícita connotación sexual empezando por el título, hizo pensar a los hermanos Bihari en las reticencias de los programas de radio para emitir la canción y decidieron renombrarla como “The Walflower” llegando en un año al nº 1 de las listas americanas del R&B y manteniéndose en el hit parade durante 5 meses. A la vista del éxito, los Bihari deseaban una continuación y con el saxofonista Maxwell Davis y de nuevo con Richard Berry grabaron “Hey Henry” con una letra de lo más inocente y “Be Mine”. Sorprendentemente, desde 1955 no volvió a aparecer en los charts hasta marzo de 1960 con “All I Could Do Was Cry”. Sin embargo en esa fecha Etta ya se encontraba bajo la tutela de los hermanos Chess. A medida que transcurría la década de los 50, la cantante fue refinando su técnica vocal inspirada principalmente por su colega Johnny Guitar Watson, su mentor le llamaría mucho más adelante, y a quien consideraba uno de sus cantantes favoritos. “Johnny fue mi principal modelo… mi estilo de cantar baladas me viene de imitar el estilo de Johnny. No era solo un guitarrista, era un maestro en todas sus facetas musicales.”
La relación con Modern estaba llegando a un punto sin retorno, no había éxitos. Aún la permitieron grabar algún dueto con su amigo Harvey Fuqua, fundador del grupo de doo wop “The Moonglows”, editándoles Modern algún disco como Betty and Dupree. Debido a la insistencia de Fuqua, Etta cortó con Modern, que se había transformado en Kent, y firmó en 1959 con Argo, una subsidiria de Chess que ofrecía un variado espectro musical, entre los que se encontraba el pop. Leonard Chess llegó a la conclusión de que Etta James necesitaba un giro en su dirección musical. El resultado fue “All I Could Do Was Cry” escrita por Berry Gordy Jr. y Billy Davis. En mayo de 1960 fue un hit en las listas del R&B y del pop, el primer éxito de una impresionante cascada de 28 hits en lo que restaría de década. Canciones pop como “At Last”, “Don’t Cry Baby” o “Something’s Got Hold On Me” una vieja canción gospel reconvertida de la mano de Etta. Entre sus principales logros se puede citar “Pushover”, su éxito más grande en los 60 o una magnífica versión del tema de Jimmy Reed “Baby What You Want Me To Do” grabada en directo en Nashville y publicado en el LP de Argo “Etta James Rocks The House”.

Etta James se convirtió en la principal intérprete de soul de Chess. Sin embargo sus incursiones en la droga con la heroína y una tormentosa vida personal conllevaron a un bajón en su carrera. Aún así hizo un maravilloso dueto con Sugar Pie DeSanto en “In the Basement”, grabado en 1966 y que alcanzó las listas del R&B y el pop. En 1965 Argo pasaría a llamarse Cadet nombre que se mantendría hasta mediados de los 70 año en el que todos los artistas del catálogo pasarían a grabar para Chess, con quienes Etta aún vería lanzados 4 álbumes, el último en 1978. Con la revolución del soul, en 1967 Leonard envió a Etta al sur, a Muscle Shoals en Alabama con el propósito de revitalizar su carrera ya que desde 1963 con “Pushover” no había vuelto a entrar en las listas de los diez más vendidos de R&B. Ella ya estaba haciendo buen soul con la banda de la casa, pero en el sur, con el productor Rick Hall en los estudios Fame Recording Leonard buscaba que su cantante más importante de soul volviera a retomar los éxitos que sostuvieran su carrera. Todo se tornó un poco más funky en Muscle Shoals y con “Tell Mama” en 1967 y al año siguiente con “Security” de Otis Redding, que alcanzó el puesto 11 en listas R&B, la cosa comenzó de nuevo a funcionar. Otro tema, como la cautivadora balada soul “I’d Rather Go Blind”, tiene una curiosa historia detrás. Un día Etta recibió un mensaje desde la cárcel de Chino de Ellington Jordan quien la dijo “tengo una gran idea para una canción pero necesito que vengas aquí para ayudarme a terminarla.” ¿Cómo se llama?, preguntó Etta, “I’d Rather Go Blind”. Jordan, coautor de la canción, grabaría más adelante para Chess con el apodo de Fugi.
Durante los años 60 Etta jamás recibió ni un royalty, únicamente Leonard la compró una casa para que pudiera vivir en Los Ángeles y en 1969, a la muerte de aquél, se enteró que la había dejado la vivienda en el testamento. Cuando MCA (Universal Music Group) adquirió en 1985 el catálogo de Chess, no encontró ningún contrato firmado con Etta y Lupe De Leon, su mánager durante casi 30 años, negoció un nuevo contrato entre la cantante y MCA. Etta siempre había considerado a Leonard Chess como un amigo y un padre y cuando se estrenó el film “Cadillac Records” se indignó y consideró un insulto el tratamiento que le dieron a su personaje y al de Leonard. Su ira alcanzó la cumbre cuando Beyonce, la artista que hizo el papel de Etta, interpretó “At Last” en febrero de 2009 en la fiesta de investidura de Obama.

En los años 70 Etta James había demostrado ser una excelente intérprete de Blues, Rock ‘n’ Roll, Soul y Gospel y era un icono de la música americana. En 1978 y 1980 acompañó como telonera a los Stones en giras por todo el mundo, tras haberse enfrentado y superado sus problemas con la drogadicción.
Etta James ha sido considerada una de las grandes divas del soul y sus 18 Blues Music Awards obtenidos entre 1989 y 2009 la honran también como una de las grandes voces del blues.

En 1995 se publicaría su autobiografía, “Rage To Survive”, una historia contada de forma sincera y brutal, y que escribió con la ayuda de David Ritz. “Siempre me he expresado con rabia, cientos de veces, mis ansias y mi cólera por sobrevivir nunca se ha extinguido”. Nunca jugó con las culpas, ni las disculpas ni buscó coartadas. Siempre fue una dama auténtica de la música enfrentada a su tormentosa realidad.
Continuaría grabando para MCA, Island y Elektra, coincidiendo de nuevo con Jerry Wexler. En 1993 fue incluída en el Rock and Roll Hall of Fame y en 1994 firmaría con Private Music. Su primer disco con este sello, “Mystery Lady: Songs of Billie Holiday”, la haría ganar el primero de sus 4 premios Grammy en la categoría de mejor voz de jazz. “Las tiendas de discos nunca saben en qué sección musical situarme, por lo menos con Mystery Lady sabían que tenían que colocarme en jazz”. La larga colaboración con Private Music se traduciría en 8 discos más hasta 2003. Entre ellos podemos destacar “Life, Love & the Blues”, su regreso a la cuna del blues y soul tras incursiones en otras facetas musicales más exóticas alejadas de sus orígenes, disco con el que ganaría en 1999 dos Blues Awards, “Matriarch of the Blues” producido por sus hijos Donto y Sametto, “Burnin’ Down the House” un directo en la casa del blues de Hollywood con piezas favoritas de sus fans y “Let’s Roll” una mezcla de rock, blues, soul y algo de country y que en 2004 también se llevaría otros dos Blues Awards. En 2001 igualmente ingresó en el Blues Hall Of Fame. Era una intérprete tremendamente versátil, su manager Lupe De Leon dijo de ella: “Es una cantante de jazz, una cantante de blues y también de rock. Ha hecho el Grand Ole Opry. Yo exploto todas las alternativas y funciona”.
El año pasado aparecería su último disco “The Dreamer” ya con la salud muy quebrantada. Con leucemia y demencia senil, los últimos días de su vida han transcurrido entre el hospital y su domicilio combinado todo ello con disputas entre su marido y sus hijos por la herencia y que ha enturbiado los últimos momentos de la vida de una enorme cantante que dedicó todos sus esfuerzos a la música y que no merecía esas viles rencillas en sus momentos finales. Hoy, viernes 20 de enero, y a cinco días de cumplir los 74 años, el corazón de Etta James ha dejado de latir por complicaiones derivadas de la leucemia que padecía, según ha informado su manager Lupe de Leon, en el hospital de la Comunidad de Riverside, California, donde se encontraba ingresada. Quedará para la historia la fatal casualidad de que su descubridor y padrino, Johnny Otis, había falleció tres días antes.