miércoles, 7 de diciembre de 2011

La armónica sublime de Big Walter Horton

Foto Brian Smith (cortesía Bob Corritore)
“La armónica es la madre de la banda, una vez que tienes un buen armonicista estás en el negocio” (Otis Spann)

Hoy jueves 8 de diciembre, se cumplen 30 años del fallecimiento de uno de los más grandes armonicistas que ha dado el blues y también uno de los que menos se habla. Si queréis conocer un poquito más de su vida y obra, seguid leyendo. Si además no habéis escuchado su música con demasiado detalle, el viernes 9 le dedicaré un programa especial que podréis escuchar en la siguiente entrada de este blog. Gracias

“En los años 20 Memphis era una ciudad totalmente barrelhouse. Todos los tipos mejor vestidos procedían de Memphis, todos los deportistas provenían de Memphis. Era la ciudad más importante para los proxenetas y los estafadores y también era la ciudad donde mucha gente fallecía asesinada.” De este modo describía Sunnyland Slim la metrópoli más poblada de Tennessee, y bien cierto es que en el Pee Wee’s Saloon, uno de los clubs más famosos de la emblemática Beale Street, colgaba un cartel que rezaba “Nunca cerramos antes del primer asesinato”. Otro local de alcurnia era el salón de juego The Monarch Club, el cual contaba con salidas secretas para el caso de que se produjeran redadas. Se conocía como el “El castillo de los hombres perdidos” puesto que justo en su trasera se emplazaba una funeraria que acogía a los clientes asesinados durante las habituales disputas a causa del juego.

Era el barrio negro donde se respiraba una atmósfera de diversión canalla que aglutinaba la bebida, el juego, la prostitución, el crimen, el voodoo, remedios milagrosos, negocios poco recomendables y la música. Era la zona donde se daban cita multitud de grupos locales de cuerda y también de jarra o jug-bands, denominadas así porque el instrumento principal era una jarra, generalmente de whiskey, que se soplaba para obtener los efectos de un instrumento de viento, intentando imitar a las orquestas de Nueva Orleans. Eran bandas que contaban con un armonicista que encontraba la posibilidad de utilizar diferentes armónicas en función del tono elegido. Estos armonicistas han llegado a ser considerados los padres de la armónica del blues. Will Shade, el fundador de la Memphis Jug Band, Jed Davenport un multiinstrumentista que tocaba también la trompeta, la guitarra y la jarra, y Noah Lewis. Todavía a principios de los años 30, Beale Street y los barrios negros más violentos del sur de Memphis, ofrecían abundantes oportunidades de empleo a algunos pianistas de blues, pianistas del calibre de Sunnyland Slim el cual solía trabajar en esos años con un joven intérprete de la armónica llamado Shakey Walter o Shakey Head Walter.

Pee Wee Saloon en 1906,
en el medio de la foto.

MEMPHIS
Si hacemos caso a lo ampliamente aceptado, Walter Horton nació el 6 de abril de 1918 en una granja cercana a Horn Lake, pequeña aldea de Mississippi y actualmente un suburbio de Memphis, a donde se fue a vivir cuando tenía un año de vida, no quedando claro si con sus hermanos o sólo con su madre, siendo su tío Jack Mathias quien hizo las veces de padre. No hay certeza sobre la fecha exacta al no haber sido posible encontrar la partida de nacimiento, ya que antes de la segunda guerra mundial no existía estado civil para la gente de color en los estados sureños. Horton afirmaba en numerosas ocasiones que como necesitaba tener sus papeles y su pasaporte, daba esa fecha por consejo de su tío. Muchos de los músicos que se codearon con él pensaban que tenía más edad de la que declaraba. Charlie Musselwhite, en una entrevista publicada en 1991, decía de Horton que había sido un tremendo mentiroso, “le producía placer el mentir, creo que se divertía contando trolas, tomando el pelo a la gente”. Con frecuencia alardeaba de ser descendiente directo de un sirviente de Cristóbal Colón y siempre pretendió haber aprendido a tocar la armónica con 5 años.

Jug Band en Memphis
Era un muchacho alto, flacucho y con los dedos muy largos, de ahí tal vez que se haya dicho que el primer instrumento que quiso aprender fue el piano. Siempre presentaba un aspecto bastante extraño. Honeyboy Edwards dijo de él que “era algo retrasado pero con el tiempo se fue curando. Tenía buen juicio, no estaba chalado pero siempre andaba balanceándose, de ahí su mote, Shakey Walter.” En una entrevista a Living Blues, Johnny Shines relataba “Yo veía a menudo a esos tipos sentados en las escalinatas soplando en latas de conservas para extraer sonidos. Ese chico (Horton) parecía completamente ensimismado en lo que estaba haciendo y no prestaba atención a nada ni a nadie” En los años 20 cambió estas latas por una armónica siendo enseñado por Will Shade y Noah Lewis aunque igualmente fue discípulo de Hammie Nixon, el acompañante de Sleepy John Estes, quien sacó a la armónica del contexto de las jug-bands. Walter decidió ayudar al mantenimiento del hogar familiar tocando la armónica por las calles de Memphis y ganando 8 dólares diarios que entregaba religiosamente a su madre Emma.

En 1927, Ralph Peer había vuelto a ser fichado por el sello Victor para ampliar su catálogo de blues y entre sus primeros descubrimientos se encontró a la Memphis Jug Band. Una primera sesión tuvo lugar en Memphis el 24 de febrero de ese año y ante el éxito obtenido citó a la banda en Chicago para una segunda grabación en el mes de junio. En dos temas, “Sometimes I Think I Love You” y “Sunshine Blues”, está acreditada la armónica a Shakey Walter. Sin embargo, la identificación de Horton cae dentro del terreno de la especulación. Atendiendo a su fecha de nacimiento cuesta creer que un chaval de 9 años grabara con un grupo como la Memphis Jug Band, aunque sí está documentado que esporádicamente actuaban juntos, a no ser que tuviera más edad de la confesada. Siempre quedará como uno de los tantos misterios sin resolver que adornan la historia del blues.

A finales de esa década era una figura muy popular en los alrededores de Handy Park y Beale Street, donde tocaba con frecuencia con Will Shade y Frank Stokes, Hammie Nixon, Floyd Jones, Honeboy Edwards y Little Buddy Doyle. Es bastante socorrido recurrir a la biografía de Honeyboy Edwards para ir conociendo los primeros años del armonicista. “Todos queríamos tocar con Walter; Floyd Jones, Johnny Shines y yo. Era el mejor, sabía tocar en cuatro o cinco posiciones con una sola armónica. No necesitaba un set completo, se guardaba una en el bolsillo y decía “esto es todo lo que necesito llevar conmigo”. De la colaboración entre los tres, continuaba diciendo “Tocamos juntos durante dos o tres años por los alrededores de Memphis por unos pocos centavos, también por Hernando, Mississippi, Rippley, Tennessee, en fín, por todas las cantinas y juke joints que podíamos. Walter tocaba con Floyd los viernes cuando yo me iba de Memphis y el sábado, al regresar, era yo quien actuaba con Floyd. Floyd era de Arkansas, pero subía a Memphis los fines de semana y se quedaba en el parque, todos permanecían en el parque durante toda la noche” Floyd Jones igualmente confirmaba lo dicho por Edwards habiéndose convertido en el responsable de devolverle a casa antes del anochecer. Otras historias relatan el vagabundeo de Horton por la zona de Vicksburg durante las Navidades de 1938, con Honeyboy y Sonny Boy Williamson II, y su incorporación a un medicine show con Big Joe Williams.

Ese mismo año fue por primera vez a Chicago durante un período muy breve pero suficiente para descubrir la posibilidad de tocar la armónica con un amplificador y por fín en 1939 realiza en Memphis sus primeras sesiones documentadas con Little Buddy Doyle. Este músico era un guitarrista a quien habitualmente se podía encontrar por el parque de Beale Street, bebiendo, hablando a gritos con su novia Hedda, bastante más alta que él, y tocando la guitarra sentado en un banco sin que le llegaran los pies al suelo ya que era un enano. Dos sesiones para Okeh y Vocalion los días 1 y 14 del mes de julio, representan el único vestigio de la música de Doyle. Se está de acuerdo en que el armonicista fue Horton aunque otro incorregible mentiroso como Homesick James aseguraba que él había sido el segundo guitarrista en las sesiones del día 14 a pesar de haber sido acreditado Jack Kelly, fundador de la South Memphis Jug Band, rival de la orquesta de Will Shade.

Foto publicitaria años 50
(cortesía Bob Corritore)

Otros músicos guardaron recuerdo del armonicista a su paso por la ciudad, como Muddy Waters que recordaba haber visto a Big Shakey Head Walter cuando habla de sus incursiones a Memphis, Eddie Taylor que aseguraba haber tocado con Horton en fiestas para peces gordos, como E. H. Crump, que repitió fugazmente como alcalde en 1940 o Jimmy Rogers “Conocí a Walter Horton paseando por Handy Park (finales de los años 30). Coincidí con él bastantes veces. Honeyboy y Walter solían hacer equipo en esa época. La siguiente ocasión en verle fue cuando llegó a Chicago.”
Cuando la guerra, Walter no es llamado a filas debido a su salud frágil pero tampoco vive de la música y trabaja de cocinero, enterrador y en 1945 de taxista. De vez en cuando sube a Chicago para juntarse con sus amigos del sur y tocar con ellos en Maxwell Street. No obstante, el clima del lago Michigan no le satisface en demasía. Al finalizar la contienda, una ciudad algodonera como Memphis no podía competir con un complejo industrial como Chicago cuyos sellos discográficos no necesitaban ir al sur a buscar materia prima puesto que eran los músicos sureños, en todo caso, quienes se dirigían al norte para poder grabar.
Las cosas empezaron a cambiar en enero de 1950 cuando el ingeniero de sonido y ocasional locutor de radio Sam Phillips abrió las puertas de su Memphis Recording Service, el origen del sello SUN. En 1951 Sam Phillips descubrió a Walter Horton quedando bastante impresionado con su modo de tocar. Lo que no le gustaba a Phillips era la voz, en su opinión demasiado ronca y sin matices, y aunque le graba en abundancia, en algunos temas bajo el apodo de Mumbles (farfullador), muchas de las sesiones no verán la luz hasta años más tarde. Horton también figura en sesiones con Joe Hill Louis, Willie Nix, Mose Vinson o Jimmy de Berry, con quien graba “Easy”, uno de sus más grandes instrumentales, que estaba basado en el “I Almost Lost My Mind” de Ivory Joe Hunter. La obsesión de Phillips es entrar en los top del R&B, y para ello le hace grabar “Little Walter’s Boogie” en septiembre de 1952, un sucedáneo de Juke de Little Walter que iba bien encaminado en las listas.

CHICAGO
Horton estaba considerado como el principal armonicista de Memphis y siempre afirmó haber enseñado a los aprendices que pasaban por allí como Cotton, Musselwhite o Little Walter con quien coincidió en 1943 si hacemos caso a Edwards. Animado por las grabaciones realizadas para Phillips, emprende viaje a Chicago donde se instala definitivamente en enero de 1953, emprendiendo una vida de músico prácticamente a tiempo completo y convirtiéndose en uno de los mejores armonicistas de la ciudad del viento, ya sea grabando a su nombre o como acompañante que es como se encontraba más cómodo. Rival del pequeño Walter, se desenvolvía mejor por Maxwell Street y en los bares y callejones del ghetto donde llegó a vivir miserablemente.

Foto Raeburn Flerlage (cortesía Bob Corritore)
Horton, Floyd Jones, Sunnyland y Big Joe Williams
Muddy Waters no tarda mucho en llamarlo para reemplazar a Junior Wells permaneciendo en la blues band alrededor de ocho meses. De este modo empieza a gestarse su legendaria inestabilidad que unida a su alcoholismo ya presente desde su llegada a Chicago, hacen que no pueda durar demasiado tiempo en una banda de prestigio como la de Waters a quien tuvo el atrevimiento de dejar en la estacada numerosas veces y en el último momento. Su impuntualidad era proverbial. Muddy lo contaba así: “Cuando Junior se fue al ejército, llamé a Big Walter y estuvo conmigo un año. Luego me envió a Henry Pot Strong (a quien estaba enseñando a tocar la armónica) porque dijo que se encontraba mal, pero era mentira”. Edwards volvió a coincidir con Horton en Chicago por esas fechas, “se puso contento al verme. Horton era bastante quisquilloso y no tocaba contigo si se enfurecía. Solía actuar en el Turner’s y allí estuvimos durante un corto espacio de tiempo. Los fines de semana empezamos a tocar en el English Lounge, con Big Johnny Young y Johnny Temple………. Otros músicos también venían donde tocábamos. J.B. Hutto, Good Rocking Charles, Sunnyland. Big Walter sí que tocaba bien, pero no sabía cantar. No era buen vocalista. Un día que Sunnyland se pasó le dijo: “Lo harías bien si tuvieras cerrada la boca” y Walter respondió: Que te fo….”.

Su temperamento le pasó factura y le impidió alcanzar el puesto honorífico de la armónica de Chicago. Bruce Iglauer consideraba a Horton como “una persona emocionalmente vulnerable, era muy fácil herir sus sentimientos. Detrás de su fachada de payaso se escondía una naturaleza que recordaba cualquier pequeño menoscabo que se le hubiera causado”. Steve LaVere le catalogaba como una persona irascible, muy franco conversando pero siempre a la defensiva. Para Willie Dixon fue el más grande: “Horton es realmente el mejor armonicista que he conocido, muy superior a los otros, incluído Walter Jacobs. Big Walter …… nunca ha conseguido mantener mucho tiempo un grupo…… desaparecía durante semanas, se iba no se sabe dónde, a Florida o a cualquier otro sitio…. No, a pesar de su talento como armonicista y por encima de los demás, no creo que Walter hubiera tenido nunca las cualidades de un líder”. Y añadiría “Muchos infravaloraban a Big Walter porque estaba borracho la mayor parte del tiempo pero una vez que le ponías en buenas condiciones, les daba a todos sopas con honda”. Paul Oliver también lo definía como “un soberbio armonicista, tímido y nervioso, cuya interpretación introvertida reflejaba su naturaleza sensible. Su personalidad encajaba poco con el tipo de maestría escénica o teatralidad que solicitaban los clubs o las compañías de discos”.

(Cortesía Bob Corritore)
A lo largo de 1953 reparte más sesiones como acompañante entre Memphis y Chicago con Joe Hill Louis, Mose Vinson, Johnny Shines y Tampa Red. El primer disco grabado en Chicago a su nombre fue “Hard-Hearted Woman / Back Home To Mama”. Leonard Allen, sastre y policía retirado, fue el primer propietario de raza negra de una compañía de discos de relativo éxito como United / States y contrató a Dixon, quien había conocido a Horton en Memphis en los años 40, para que produjera la sesión que tuvo lugar el 1 de noviembre de 1954. States acreditó al armonicista por primera vez como Big Walter en una clara tentativa de competir con Chess y Little Walter. Sin embargo, Allen no alcanzó el nivel de ventas que había esperado ni tampoco con una sesión anterior del mes de agosto con el cantante Tommy Brown a quien acompañó a la armónica Horton y Memphis Slim al piano.

En 1956 continúa grabando como sideman interviniendo en alguna de las obras clásicas del blues de Chicago como “Walking By Myself”, con Jimmy Rogers, para Chess. En esta pieza el armonicista elegido por Rogers era Good Rockin’ Charles, el cual tenía una aversión innata a los estudios de grabación y en el último momento se rajó. El guitarrista hubo de recurrir a Horton que se encontraba trabajando como pintor y casi arrastrarlo hasta el estudio con el mono de trabajo lleno de pintura, situación que no fue muy del agrado del armonicista. Otis Rush, Sunnyland Slim, Lee Jackson, Otis Spann, Johnny Young y Buddy Guy serían otros de los artistas que se beneficiarían de su armónica privilegiada en alguna sesión más hasta 1963.

El primer álbum a su nombre se graba en enero de 1964 para Argo, subsidiara de Chess, gracias a Dixon que lo produjo. “The Soul Of Blues Harmonica” es uno de los discos fundamentales del armonicista que contó con la presencia, entre otros, de Buddy Guy y Willie Smith. Willie Dixon recomendó a Big Walter a Frtizman y Rau para que lo incluyeran en las giras del American Folk Blues Festival, participando en las programaciones de los años 1965, 1968 y 1970, grabando algún maravilloso tema como “Christine” en el primero de sus viajes. Lo que resta de la década de los 60 participa en grabaciones de un altísimo nivel, con gente de la talla de Robert Nighthawk, Johnny Young, Big Mama Thorton, J B Hutto, Koko Taylor, Sunnyland Slim, Jimmy Reeves Jr., David “Honeyboy” Edwards, Johnny Shines y Eddie Taylor. En la colección de Testament, “Masters of Modern Blues” se pueden encontrar algunas de estas joyas incluyendo el disco de Arhoolie “Chicago Blues” de Johnny Young y sin menospreciar su colaboración en las sesiones para Chess de Fleetwood Mac.

Con Jimmy de Berry
En 1969 Willie Dixon decidió revitalizar su carrera con nueva una versión de sus Chicago Blues All-Stars echando mano de Sunnyland Slim, Clifton James, Johnny Shines y, por supuesto, de Walter Horton. El primer resultado en disco de esta asociación fue “Loaded With The Blues” grabado en Colonia y al que seguirían “I Am The Blues” y “Peace”. Su armónica podía ser impresionante, pero siempre que tuviera un buen día, porque si no podía rondar la tragedia. Coincidiendo con la gira del AFBF en 1970, durante un concierto en París Dixon tuvo que cerrarle el micro y enviarle al camerino debido al tremendo colocón que llevaba.

Foto de Hans Harzheim (cortesía Bob Corritore)
JohnnyShines, Clifton James, Dixon, Sunnyland y Horton
A pesar de estas desdichas su reputación sigue en ascenso y la aparición de sellos independientes como Alligator le permitirá grabar nuevos álbumes a su nombre. En 1972 Bruce Iglauer le rodea de Carey Bell, Eddie Taylor y junto con una sección de ritmo experimentada, Joe Harper al bajo y Frank Swam a la batería, graba “Big Walter Horton and Carey Bell”, uno de sus mejores álbumes. Cierta mala suerte se ceba en Horton ya que en esa fecha Iglauer estaba más centrado en la promoción de su descubrimiento Hound Dog Taylor. A pesar de todo, el patrón de Alligator intenta mover la carrera del armonicista promoviéndolo a gran escala, mas el incorregible Horton, en un concierto que organiza Iglauer para la élite de los periodistas musicales de Chicago, fracasa estrepitosamente. Tras interpretar unos pocos temas observó que entre el público se encontraba un amigo suyo que blandía una botella de whiskey en la mano y ni corto ni perezoso interrumpió la canción yéndose con él. Más tarde se lo encontraron sentado en el borde de la acera bebiendo de la botella con su colega. Así era Big Walter Horton.

Foto promocional Arhoolie (cortesía Bob Corritore)
En 1977 Muddy Waters cuenta con él para su álbum “I’m Ready” aunque cubriéndose las espaldas, por lo que habló con John Nicholas, buen amigo de Horton, para que lo controlara de cerca y lo mantuviera sobrio. Aún así llamó a Jerry Portnoy para tener un repuesto de confianza. Al final es John Nicholas quien le toma bajo su protección y lo introduce en su orquesta de western-swing a partir de 1975, haciéndole grabar para el sello Blind Pig “Fine Cuts”, álbum que se encuentra entre uno de sus mejores trabajos. “Can’t Keep Lovin’ You” segundo álbum para el catálogo del cerdo ciego, no saldría a la venta hasta 1984.

Los últimos años de su existencia fueron bastante sórdidos para tratarse de un músico de su categoría. Nos podemos hacer una idea bastante exacta, no exenta de poesía, dejando la palabra a Gérard Herzhaft cuando relata en el viaje que realizó a Chicago en 1979 su encuentro en el Club 82 del North Side, por casualidad, con Floyd Jones y Walter Horton. “Detrás de una barra de madera que cojea y atestada de una acumulación de botellas de diversos tipos, un negro monumental vestido con un chaleco a rayas amarillas y negras, sirve a una decena de clientes, todos de raza negra y en la flor de la vida. A pesar de la pálida y triste luz que dispensa una iluminación escasa, Floyd Jones me ha visto entrar y adivina fácilmente que soy yo………… Big Walter Horton, con una bolsa de papel llena de armónicas que tintinean y Homesick James con su guitarra en bandolera, acaban de entrar, saludan brevemente a Floyd y conectan sus amplificadores….. El baterista, un tal “Playboy”, en los 50 bien avanzados, una buena cara en medio de la cual brillan unos dientes de oro, consigue no sin dificultades instalarse entre su gran batería y la pared. Y sin más preámbulos el grupo se pone a tocar un viejo boogie acogido por algunos aplausos de un grupo de bebedores…………………..Floyd y Big Walter me han metido en su coche, un Chevrolet enorme de carrocería abigarrada…………Son casi las 3 de la mañana y Floyd entra a trabajar a las 7 pero Walter insiste para que vaya a su casa a tomar la última. Nos adentramos un poco más en el South Side y el barrio parece ir deteriorándose a cada nuevo giro de las ruedas. Fachadas resquebrajadas, escaparates reventados, grafitis obscenos que cubren los muros nauseabundos, la calzada está cubierta de residuos y papeles sucios evadidos de enormes cubos de basura entre los que adivino a la luz de un faro o del centelleo de un fuego rojo, una forma humana enroscada sobre sí misma, ¿tal vez un sin techo que pasa famélico una noche más ahí fuera? ¿la víctima de una sobredosis? ¿un peatón agredido? Jamás lo sabré. En el ghetto de Chicago no hay costumbre de parar nunca por la noche. El automóvil lleva echado el cierre por dentro y un enorme pistolón asoma por la guantera. Sin bromear, Floyd me explica que compra sus armas a un revendedor clandestino y que las arroja al lago cuando las ha utilizado una vez……………Big Walter vive en el sótano de un edificio de ladrillos rojos, completamente impersonal pero casi en buen estado. El tren elevado circula algunos metros por arriba y cada vagón que pasa hace vibrar todos los cristales. Walter dedica los días en cuidar a una pareja de parientes o amigos, nunca pude saberlo exactamente, cuya mujer está paralítica y el marido parece haber perdido el juicio. Se gana la vida en parte gracias a su inmenso talento como músico – en general está reconocido como el mejor armonicista vivo – y sobre todo gracias a la asistencia social. Bebe mucho.

Horton cerca de su apartamento en el South Side (cortesía de Bob Corritore)
Sentado en el miserable camastro de su pequeña habitación cuyas paredes están cubiertas de sus discos y diversos carteles, sirviéndose una vaso tras otro de whiskey, recuerda en voz alta sus giras europeas, fragmentos de glorias pasadas, momentos esplendorosos en medio de una existencia miserable…………… Abobado, deja un instante reposar la cabeza sobre su busto y se desploma sobre la cama, de repente descoyuntado. Está durmiendo profundamente…………………..Nos levantamos, dejamos los vasos y salimos sin hacer ruido para no despertar a Walter. Floyd apaga la luz antes de salir a la calle que se va llenando del pálido resplandor del amanecer.”

Foto Alfred Petter (Cortesía Bob Corritore)
Horton, Honeyboy Edwards, Sunnyland, Floyd Jones y Kansas City Red
Chicago 1979 - Estudios ACME para le sesión de "Old Friends"

Todavía en 1980, mal ya de salud, participa en la grabación
“Old Friends” para Michael Frank de Earwig con viejos socios y amigos veteranos, Sunnyland Slim, Kansas City Red, Honeyboy Edwards y, por supuesto, Floyd Jones. Incluso aparece en un concierto con Ronnie Earl que sería publicado por el sello JSP con el título “Little Boy Blue”.

El 8 de diciembre de 1981 falleció de una crisis cardiaca. Oficialmente tenía solo 63 años. Rob Hecko, el propietario del club B.L.U.E.S., a pesar de haber sido testigo de muchísimas noches memorables, una de las que siempre recordará fue la celebrada a raíz del fallecimiento del genial armonicista. Horton no tenía ningún tipo de seguro y se necesitaba dinero para poder sufragar los gastos del entierro. Rápidamente corrió la voz de la celebración del concierto entre los músicos de blues y todos, desde Koko Taylor hasta Jimmy Johnson, Magic Slim o Son Seals no dudaron en participar. Sus restos reposan en el modesto cementerio Restvale de Chicago, lugar de descanso de al menos otra docena de bluesmen legendarios como Jazz Gillum, Earl Hooker, Magic Sam o Jimmy Rogers.

Cortesía Bob Corritore
a través de Illinois Slim

Una discografía completa y exhaustiva de Big Walter Horton está disponible en este enlace de Joe Filisko que sin embargo no incluye el disco publicado por Top Cat en 2008 "Bocce Boogie - Live 1978" con Johnny Nicholas, Ronnie "Youngblood" Earl, Sugar Ray Norcia, Ted Harvey, Mudcat Ward y Anthony Geraci.

Nota.- La mayoría de las las fotografías son cortesía de Bob Corritore y cuentan con su permiso, acreditando el nombre del fotógrafo cuando así consta.











Fuentes:


- David Honeyboy Edwards – The World Don’t Owe Me Nothing Chicago Review Press 1997

- Gérard Hertzhaft – Ballade en Blues Editions H-land 2010 edición digital

- Jas Obrecht – Rollin’ & Tumblin’ Miller Freeman Books 2000

- Jim O’Neal – The Voice Of The Blues Routledge 2002

- Karen Hanson – Today’s Chicago Blues Lake Claremont Press 2007

- Paul Oliver – The Story of the Blues Northeastern University Press 1997

- Robert Gordon – The Life And Times of Muddy Waters Back Bay Books 2002

- Robert Palmer – Deep Blues Penguin Books 1981

- Steve Cushing – Blues Before Sunrise University of Illinois Press 2010

- Willie Dixon with Don Snowden – I Am The Blues Da Capo Press 1989

- Revistas: Living Blues y Soul Bag

- Discos: Cuadernillos de los discos de Walter Horton

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